Los que han recorrido los cuatro Tezcatlipoca,
Que aprendieron de sus pinches tiranos,
Que se vieron en el espejo humeante y se hicieron conscientes,
Construyeron la congruencia,
Disfrutaron la batalla y la dieron con generosidad y alegría,
Aquellos que guiaron, corrigieron y soltaron,
Hombres de Poder que se convierten en Seres de Luz.
Por eso hoy,
Si te despiertas temprano, como a las 4 ó 5 de la mañana,
No te sorprendas si al norponiente ves un nuevo lucero,
Brillante, con luz clara y cálida,
Está ahí, para orientar con su luz,
Síguelo, se llama Ricardo, y ahora vive, en la casa del amor.
In memoriam, a mi hermano 4 de Junio de 2011.
Max. Burillo








